JAVIER JARA B.
Andando en Unidad

Pablo luego de exponer las bases teológicas de nuestras bendiciones espirituales, de nuestras vida espiritual y de nuestra unidad con Cristo, hace un giro en su escrito para comenzar a exhortar a los creyentes, en términos generales a andar como es digno del llamamiento que Dios ha hecho a cada creyente.  Dicho de otra manera Pablo pasa de la parte teórica (o de los privilegios) a la parte aplicativa (o de los deberes) de la carta. Esto nos debe llevar a considerar que siempre una buena practica estará antecedida por el estudio de las escrituras (o doctrina).
Pablo concluyo la primera parte de esta carta pidiendo que comprendieran el poder y conocieran el amor de Dios. Nosotros hoy comprendiendo el plan poderoso y amoroso de salvación de Dios hacia nosotros es que debemos caminar dignamente de la posición que tenemos en Cristo.
A través del pasaje de hoy veremos 5 virtudes necesarias en nuestra vida para andar dignamente en unidad según la nueva identidad que tenemos en Cristo.
1.- Con toda humildad
2.- Con toda mansedumbre
3.- Con Paciencia
4.- Soportándonos
5.- En Amor
Lo primero que debe caracterizar el andar del creyente es la unidad, como una consecuencia esencial y natural de la fe común que tienen los creyentes. Esta debe ser mantenida a través actitudes o virtudes sociales que son responsabilidad de cada creyente.

V.1  (El llamado a andar dignamente)

YO PUES, PRESO EN EL SEÑOR, [...] CON QUE FUISTEIS LLAMADO.
Pablo comienza esta sección con un llamado personal, “yo”, pero no solo personal, si no que un llamado basado en todo todo anterior “pues”. Esta palabra también se puede entender como un “entonces, por lo tanto o así que” lo que conecta este llamado con todo lo dicho anteriormente. Hemos sido bendecidos, se nos ha dado vida y se nos ha hecho cercanos. A raíz de esta demostración tan grande de gracia, amor y poder de Dios, es que debemos de considerar el llamado de Pablo, como un llamado personal a nosotros hoy, ya que todas estas bendiciones no han variado con el tiempo.
Esa fue la base, el sustento o fundamento de Pablo para llamar a los hermanos en Efeso y es para nosotros hoy el sustento también del llamado divino a través de la palabra de Dios.
Pablo agrega un peso mas a su llamado recordando su condición de encarcelamiento, pero que a pesar de esa condición de dificultad, seguía siendo del Señor, su identidad seguía siendo “en Cristo”, es como que, de alguna manera desde ya estuviese adelantando que vivir el llamado que les va hacer dificil de enfrentar o quizás resulte en dificultades, pero con la esperanza de que seguirán siendo de Dios a pesar de todo lo que pueda suceder. Hoy, nosotros debemos considerar que vivir dignamente nos causará persecusión, menosprecio, soledad, etc. pero mas allá de los resultados humanos, espiritualmente tenemos el sello de pertenencia al Soberano Dios creador de los cielos y la tierra.
El verbo que Pablo utiliza para “rogar” (gr.  parakaló) significa llamar cerca, invitar, pedir o rogar, pero que además tiene la idea mas profunda de hacer un llamado encarecido a alguien. Por tanto, a pesar de ser un ruego, por este  carácter urgente, encarecido se  transforma en un mandato de Pablo a los creyentes de Efeso. A esto debemos agregar que los apostoles eran representantes de Cristo (2 Corintios 5.20). Por lo tanto este “mandato” no esta basado en los deseos del corazón de Pablo, si no que en un llamado o deseo divino con base en lo expuesto anteriormente.
Pablo, les ruega que “anden” que tiene el sentido de comportarse o vivir. Nuestro testimonio de vida cristiana en la vida cotidiana es el reflejo de una realidad interior. Si tenemos una nueva identidad en Cristo, esta, debe reflejarse en nuestra vida cotidiana. Es responsabilidad de cada creyente andar conforme es digno del Señor (Colosenses 1.10). Nuestro andar debe ser “digno” (de una manera apropiada o meritoria). Este comportamiento debe estar de acuerdo con la “vocación con que fuiste llamados” La vocación es el resultado dentro del propósito divino luego del llamado (Romanos 8.28-30). El nos llamo, y como resultado a ese llamado hoy somos sus hijos, a pesar de estar muertos y lejanos, hoy nuestra realidad es distinta, por lo que hay un resultado del llamado de Dios.

“Que cosa mas terrible es la idea actual de que los cristianos pueden servir a Dios a su manera” - A.W Tozer

Este llamado esta en linea con lo ya dicho por Pablo (Efesios 2.10).

“Ya que sois cristianos, vivid como cristianos” - S. Pérez Millos

V.2 (Las virtudes)
CON TODA HUMILDAD [...] A LOS OTROS EN AMOR.
El primer resultado de la nueva vida, de la identidad que tenemos en Cristo es vivir en unidad. El llamado no es a vivir en unidad con Dios si no entre quienes conformamos un solo pueblo un solo cuerpo, a vivir en unidad entre hijos de Dios.
1.- La primera virtud es “toda humildad”. No es con algo, un poco o con rasgos de humildad, si no que con “TODA” humildad. Humilde, es quien vive considerando a los demás en mas estima que a Él mismo (Romanos 12.3; 1 Corintios 10.24).  La vida eclesiástica de unidad debe ser de una vida humilde en plenitud en cada creyente ya que esto es lo que hace posible que estemos unánimes (unidos) (Hechos 2.46).  Debemos estar alejados de toda ambición personal, buscando el progreso del cuerpo de Cristo, el bien superior de mi hermano.
2.- Ademas de la humildad, esta la mansedumbre, que en el griego tiene el sentido de quien tiene un comportamiento amistoso con el prójimo. Es un espíritu que no se enoja y no pelea o riñe con otros si no que en bondad y amor responde o disciplina. Esta dos características muestran el carácter de Cristo (Mateo 11.29)
3.- Con Paciencia, en el texto griego esta frase esta antecediendo a “Soportandonos”. La paciencia  significa literalmente “animo grande”, o dicho de otra manera una resistencia prolongada o firme. Esta virtud es parte del fruto del Espíritu (Gálatas 5.22-23), viene dada por Dios a cada creyente (Colosenses 1.11) y debe ser manifestada como parte de la vida cristiana (1 Tesalonicenses 5.14).
4.- Esto esta ligada estrechamente con el soportarse, que significa soportar algo desagradable o difícil. Esto es la capacidad de soportandonos, tolerarnos o aguantarnos. Quien soporta no tendrá en cuenta las ofensas recibidas. Al no considerarlas se evita la intolerancia que trae como resultado la división dentro del cuerpo de Cristo. Como resultado final de la tolerancia y la paciencia se mantiene una relación de amor desinteresado hacia los demás (Efesios 2.14-15).
5.- Otra virtud es el amor, debemos de andar dignamente en amor (1 Corintios 13.1-7) y es esta virtud que hace posible todo lo anterior. El amor nos permite no actuar con resignación, si no con un afecto afecto real, buscando al otro para la restauración, para el perdón , edificación, etc.
Estas cinco virtudes son necesarias para mantener la unidad de la iglesia, no para ganar, si no para mantener.Si no se mantiene la unidad es por que una de estas virtudes no esta presente.

"La unidad visible y práctica de la iglesia descansa en la humildad mansa y en la generosidad de amor de los miembros que no solo han escuchado el llamamiento celestial, sino que viven en él" - Pérez Millos-

V.3 (Llamado a la unidad)
SOLÍCITOS EN GUARDAR [...] VINCULO DE LA PAZ.
Pablo culmina esta sección del capítulo haciendo un fuerte llamado.
- Solicitos (gr. spoudazontes) expresa la idea de un gran deseo y que lleva a hacer todo lo posible para alcanzarlo. En otros versiculos se traduce “procura con diligencia” (Gálatas 2.10; 2 Timoteo 2.15; 2 Pedro 3.14).
Guardar (gr. terein) significa proteger, custodiar o conservar.
Pablo esta llamando a los de Efeso a esforzare en proteger “algo”realizando todo el esfuerzo para lograrlo.
Lo que deben conservar o proteger es “la unidad del Espíritu”. Esta es la base de la unidad de la Iglesia (Efesios 2.12-22) Esta es una provisión del Dios trino a todo el pueblo que el a sido redimido por medio de Cristo y  hecho nueva criaturas por medio del Espíritu Santo. El llamado a los creyentes no es hacer la paz, si no a mantenerla (“el vinculo de la paz”). No mantenerse en la unidad de la iglesia es no mantenerse en el llamado de Dios, es no mantenerse en la vocación con la que hemos sido llamados. No hacer esto es contristar al Espíritu Santo en nuestras vidas que activamente actúa en nosotros para mantenernos unidos en el cuerpo de Cristo.

CONCLUSIÓN
La unidad dentro del cuerpo de Cristo es una de las “respuestas” mas importantes a la realidad de nuestra nueva identidad.  A los ojos de Dios es algo hermoso (Salmo 133.1-3). La base para la unidad es tan firme y solida que debemos responder positivamente al llamado de andar dignamente en unidad,  nuestra nueva identidad debe ser reflejada en nuestra vida cotidiana. (Santiago 1.22).




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