La Obra de Jesucristo (II)

Fundamentos de la Fe

JAVIER JARA B.

4. LAS PROVISIONES DE LA OBRA DE CRISTO 

Jesucristo vino a la tierra a pagar el precio del pecado. Ese precio era Su propia vida, la cual Él dio voluntariamente (Juan 10:11, 17–18) Tenemos ese simbolo de esto en la historia de Isaac (Génesis 22.9). Su sacrificio era la única forma de quitar el pecado para siempre. (Hebreos 9:12)

A. Reconciliados con Dios

  • 1 Pedro 3:18 “para llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el espíritu.”

Nuestra condicion de muerte espiritual fue cambiada por Jesucristo. Él nos dio vida y ahora pasamos de estar separados de Dios a que Dios mismo more en nuestros corazones. Y esto producto de un solo sacrificio que tiene validez eterna y que fue suficientes para todos.

  • 2 Corintios 5:21“Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.”

Dios el Padre, quien aplica el principio divino de imputación, trató a Cristo como si Él fuera un pecador aunque no lo era, y permitió que muriera como sustituto para pagar el castigo por los pecados de todos los que creyeran en Él (Is. 53:4–6; Gá 3:10–13; 1 P. 2:24) 

La justicia que se acredita a la cuenta del creyente es la justicia de Jesucristo, el Hijo de Dios (Ro. 1:17; 3:21–24; Fil. 3:9). Así como Cristo no fue un pecador pero fue tratado como el peor de los pecadores, los creyentes que todavía no han sido hechos justos por completo (hasta la glorificación), son tratados como si fueran justos. Él llevó sobre sí sus pecados para que ellos pudieran vestirse con su justicia. Dios lo trató como si hubiera cometido los pecados de los creyentes, y trata a los creyentes como si solo hicieran las obras justas del Hijo de Dios libre de todo pecado.

  • Gálatas 1:4 “para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre.”

Nadie puede evitar el pecado mediante esfuerzos humanos o por guardar la ley (Ro. 3:20), por esa razón debe ser perdonado, lo cual Cristo logró por medio de su muerte expiatoria en la cruz. (3:13; 2 Co. 5:19–21; 1 P. 2:24)

El sacrificio de Cristo para salvación fue el diseño y cumplimiento perfecto de la voluntad de Dios para su gloria; (cp. Mt. 26:42; Jn. 6:38–40; Hch. 2:22, 23; Ro. 8:3, 31, 32; Ef. 1:7, 11; He. 10:4–10).

  • Efesios 1:7 “el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia.”

El término usado aquí se refiere al pago a Dios del rescate requerido para dejar en libertad a una persona esclavizada. El sacrificio de Cristo en la cruz pagó ese precio por cada persona elegida que había sido esclavizada por el pecado, para comprar su libertad y sacarlos de la esclavitud a la iniquidad.

  • Romanos 6:6–7 “a fin de que ya no seamos esclavos del pecado.”

La palabra griega para “viejo” no se refiere a edad avanzada, sino a algo desgastado e inservible. Nuestro viejo hombre murió con Cristo y la vida que disfrutamos ahora es una vida dada por Dios que es la vida de Cristo mismo (cp. Gá 2:20). Hemos sido removidos de la presencia y el control del hombre no regenerado, de tal modo que no tenemos por qué seguir los recuerdos que quedan de sus hábitos pecaminosos como si siguiéramos bajo su influencia maligna. A través de su unión con Cristo somos libertados y nunca más bajo su dominio y control.

  • Romanos 5:10 "habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida.”

Este pasaje es como un resumen de la reconciliación con Dios por medio de Cristo. Mientras éramos enemigos de Dios, Cristo por su muerte pudo reconciliarnos con Dios. Ahora que somos hijos de Dios, es indudable que el Salvador puede preservarnos por su poder viviente.

B. Jesucristo: la respuesta a todos los problemas del hombre concerniente a la salvación

Problema del Hombre/La Solución en Cristo/Escritura

La obra de Cristo en la cruz y Su resurrección son la única solución a los problemas del hombre. Por eso es que Pedro podía proclamar de Jesucristo - Hechos 4:12

A. La culpa ante Dios

  • No es justo—“Por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.”—Romanos 5:19

Es probable que esta expresión se refiera a la postura legal de una persona ante Dios y no a un cambio en el carácter, puesto que Pablo establece en todo el pasaje un contraste entre la justificación y la condenación, y no ha introducido todavía la doctrina de la santificación (caps. 6–8), que sí trata acerca de la transformación del pecador como resultado de la redención

  • No tiene entendimiento—“El Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento.”—1 Juan 5:20

La certeza más grande de todas es la encarnación porque garantiza también la certidumbre de todas las demás. Por este conocimiento podemos llegar a la vida eterna (Juan 17.3) Un motivo mas para regocijarnos (Jeremias 9.24)

  • No busca a Dios—“El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido.”—Lucas 19:10

1 Timoteo 2.4 - Dios no quiere que los hombres pequen. Él aborrece el pecado con todo su ser (Sal. 5:4; 45:7) y en consecuencia aborrece sus consecuencias: malignidad eterna en el infierno. Dios no quiere que las personas sean malvadas para siempre y existan en remordimiento eterno, pero a fin de manifestar su propia gloria, “mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción” para el cumplimiento supremo de su voluntad (Ro. 9:22). En su propósito eterno Él solo escogió a los elegidos para sacarlos del mundo (Jn. 17:6) y pasó encima del resto para abandonarlos a las consecuencias de su propio pecado, incredulidad y rechazo de Cristo (Ro. 1:18–32)

  • Alejado de Dios—“Andabais descarriados … pero ahora habéis vuelto al Pastor.”—1 Pedro 2:25

Estos dos términos también se aplican a los líderes espirituales humanos. “Pastor” es la misma palabra que describe el oficio de los pastores (que buscan buenos pastos) y “Obispo” es el título de los obispos que significa también “supervisor”, que cuida las almas del rebaño(Ef. 4:11; Tit. 1:7). Ambos se refieren a las mismas personas que ejercen liderazgo en la iglesia (cp. Hch. 20:28). Jesucristo es quien nos cuida (Juan 17.6-11)

  • Todos se han vuelto inútiles—“Estas virtudes … no os dejarán ociosos ni estériles en … Jesucristo.”—2 Pedro 1:8

La ociosidad es como la esterilidad y alude a inactividad, indolencia e inutilidad (Tit. 1:12; Stg. 2:20–22). Si estas virtudes se desarrollan y acrecientan (vv. 5–7), un cristiano no será inútil o ineficaz.  Si estas cualidades cristianas no están presentes en la vida de un creyente (vv. 5–7), será imposible distinguirlo de un malhechor o de un creyente superficial, pero cuando estas cualidades aumentan en la vida de un cristiano, se da la manifestación “de la naturaleza divina” dentro del creyente

  • No hace buenas obras—“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras.”—Efesios 2:10

Las buenas obras no pueden producir salvación pero son su resultado subsiguiente y constituyen frutos y evidencias de ella, producidos en el poder de Dios (Jn. 15:8; Fil. 2:12, 13; 2 Ti. 3:17; Tit. 2:14; Stg. 2:16–26).Al igual que su salvación, la santificación de un creyente y las buenas obras que debía hacer fueron ordenadas antes de que comenzara el tiempo.

B. Esclavitud al pecado—“Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte.”—Romanos 8:2

La palabra “porque” introduce la razón por la que no hay condenación para el creyente (Romanos 8.1): el Espíritu ha reemplazado la ley que solo podía producir pecado y muerte (Romanos 7:5, 13) con una ley nueva y sencilla que produce vida, la ley de la fe (Romanos 3:27), o el mensaje del evangelio.

C. Rumbo a la muerte eterna—“El que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna.”—Juan 5:24

Jesús da vida a quien Él desee dar vida. Las personas que reciben esa vida son identificadas como las que escuchan la Palabra y creen en el Padre y el Hijo. Son aquellas que tienen vida eterna y nunca serán condenadas (Ro. 8:1; Col. 1:13).

D. Recipiente de la ira de Dios—“Justificados por Su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El.”—Romanos 5:9

Cristo soportó la plenitud de la furia y la ira de Dios en el lugar que correspondía al pecador que cree, por eso no queda ira alguna para el creyente (Romanos 8:1; 1 Ts. 1:10; 1 Ts. 5:9)

 Poniéndolo lo más simple que puedo, si Cristo no es mi sustituto, entonces yo todavía ocupo el lugar de un pecador condenado. Si mis pecados y mi culpabilidad no son transferidos a Él, y Él no los toma, entonces ellos permanecen en mí. Si Él no lidió con mis pecados, entonces yo tengo que lidiar con ellos. Si Él no cargó mi castigo entonces yo tengo que cargar con él. No existe otra posibilidad. Es Él o yo.
— John MacArthur

 5. EL MOTIVO DE LA OBRA DE CRISTO

Cristo al darse a Sí mismo hasta el punto de muerte para salvar a los hombres demuestra el gran amor y la compasión de Dios. 

  1. ¿Por qué salvo Dios a los hombres? - Juan 3.16; Romanos 5.8
  2. ¿Que atributos de Dios es demostrado en su salvación de los hombres? - 1 Pedro 1.3
  3. ¿Por que se llama grande a la misericordia de Dios? - Romanos 5.6-8

     

6. LA RESOLUCIÓN Y CONTINUACIÓN DE LA OBRA DE CRISTO 

La muerte de Cristo en el Calvario terminó su obra redentora para el hombre (Juan 19:30). Pero la historia de salvación no termina allí. La tumba no pudo retener a Cristo; Él vive y continúa la obra que comenzó por nosotros.

Por más crucial que sea la muerte de Jesús en la cruz para nuestra salvación, el proceso no terminó ahí. El tener un Mesías muerto no salva a nadie.

  •  El poder de la resurrección sobre la muerte—Romanos 1:4 
  •  La necesidad de la resurrección—1 Corintios 15:1–12 

La Biblia se refiere a la resurrección de Cristo como “las primicias.” Este es un término del Antiguo Testamento que habla de los primeros frutos de la cosecha; estos frutos eran apartados para el Señor. Cuando se usa en el Nuevo Testamento, “las primicias” implica un compromiso de más cosecha por venir. Por lo tanto, la resurrección de Cristo conlleva la promesa de resurrección para los demás también. (1 Corintios 15:20–22; 1 Pedro 1:3)

Cristo actualmente actua como intercesor (Hebreos 7.25) y mediador (1 Timoteo 2.5) por cada uno de nosotros.. Cristo realiza estos ministerios ante el Padre por nosotros, como nuestro Gran Sumo Sacerdote, por que resucito (Hebreos 4:14), por eso es que un mesias muerto no salva a nadie. 

7. APLICACIÓN

El final de este estudio nos reta a unos a auto-examinarnos y ver si nos hemos arrepentido y si hemos clamado el nombre del Señor, creyendo en Él como Señor y Salvador. 

A otros nos reta a examinarnos y arrepentirnos de no vivir la vida que debemos llevar conforme a la vida de en el evangelio.

"Cuando empezamos a entender quien es Cristo y lo que el ha hecho por nosotros, no vamos a necesitar otra motivación. ¡¡Cristo es suficiente!! - Paul Washer




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