La Salvacion (II)

Fundamentos de la Fe

JAVIER JARA B.

Debemos tener presente que desde el punto de vista del hombre, la salvación será acompañada por dos elementos:

1.- Un quebrantamiento por el pecado (Lucas 18:13) 

La humildad del publicano puede notarse en su postura y su conducta. Era un hombre que había sido llevado a enfrentar cara a cara la realidad de su propio pecado, y su única respuesta fue humildad sin pretensiones y arrepentimiento sin condiciones. El comprendió de alguna manera que no tenía más esperanza que la misericordia de Dios. La ley tiene el propósito de llevar a este mismo punto a todo pecador (cp. Ro. 3:19, 20; 7:13; Gá. 3:22–24)

2.- una confesión de Cristo como Señor (Romanos 10:9–10). 

En este pasaje encontramos tres elementos esenciales.

  • No un simple reconocimiento de que Él es Dios y el Señor del universo, ya que hasta los demonios reconocen que esto es verdad (Stg. 2:19). Se trata de una convicción personal profunda y sin reservas, de que Jesús ejerce un señorío directo y soberano sobre esa persona. Esta frase supone el arrepentimiento del pecado, la plena confianza en Jesús para obtener salvación, y un sometimiento incondicional a Él como Señor. 
  • La fe salvadora consiste en tres elementos: 

    1) mental: la mente entiende el evangelio y la verdad acerca de Cristo (Ro 10:14–17), 

    2) emocional: la persona manifiesta que ha acogido la veracidad de esos hechos con tristeza por el pecado y gozo por la misericordia y la gracia de Dios (Ro 6:17; Ro 15:13) 

    3) volitivo (voluntad): el pecador somete su voluntad a Cristo y confía solo en Él como la única esperanza de salvación. 

La fe genuina siempre producirá obediencia auténtica (Ro 4.3; Jn. 8:31; Juan 14:21–24)

  • La resurrección de Cristo fue la validación suprema de su ministerio (cp. Jn. 2:18–21). La creencia en ella es necesaria para la salvación porque demostró que Cristo era quien afirmaba ser y que el Padre había aceptado su sacrificio en sustitución por los pecadores (Ro 4:24; Hch. 13:32-33; 1 P. 1:3-4). Sin la resurrección, no hay salvación (1 Co. 15:14–17)

Esto nos lleva a considerar  algunos aspectos de la verdadera conversión y las marcas de un verdadero creyente.

CONVERSIÓN

La conversión comienza cuando Dios inicia el llamado o la tracción de uno a Sí mismo (Juan 6:44). Este llamado es similar al de una red (Juan 21:6) así como uno es atraído por un poder interno y un impulso divino. Dios atrae a los hombres a Sí mismo de acuerdo con su beneplácito. Él hace esto, claro, a través de la predicación del evangelio o la lectura de Su palabra, y la convicción de pecado por el Espíritu Santo.

¿Cuál es la diferencia entre el llamado externo del evangelio, que muchos podrán oír, y el llamado interno del evangelio, que el Señor usa para convertir a la gente?  Muchos podrán escuchar el mensaje del evangelio, pero sólo algunos responderán a la convicción del mensaje en su corazón a medida que Dios los atrae a Sí mismo.

El internalizar el mensaje del evangelio comienza con una convicción y un reconocimiento de que el diagnóstico del evangelio de nuestra condición espiritual es verdadero. Una verdadera conversión incluye una convicción y un quebrantamiento por el propio pecado de uno ante un Dios santo y es acompañado por un deseo de arrepentirse, volverse de sus pecados, y seguir a Cristo. 

Veamos en detalle algunos puntos para comprender la naturaleza de la verdadera convicción de pecado, arrepentimiento, y fe.

A. La convicción de pecado

    1. Dios para revelarles sus pecados ha dejado la ley, pero esto no los puede salvar - Romanos 3:20

    2. El pueblo al darse cuenta del error que habían cometido crucificando a Cristo, se compungieron o enristecieron  - Hechos 2:36–37

 La palabra griega para “compungir” significa “traspasar” o “atravesar” y designa algo repentino e inesperado. En un estado de congoja, compunción y profunda convicción espiritual, quedaron atónitos ante la denuncia de Pedro que los responsabilizaba de haber asesinado a su Mesías

B. El Arrepentimiento del pecado

    1. La comprension del pecado, el enfrentarlo cara a cara la unica respuesta es clamar por misericordia. - Lucas 18:13

    2. La tristeza según Dios por el pecado lleva a un arrepentimiento que conduce a la Salvacion -  2 Corintios 7:9–10.

“Según Dios” se refiere a una tristeza que es conforme a la voluntad de Dios y producida por el Espíritu Santo.

El arrepentimiento está en el corazón mismo de la salvación y es su demostración por excelencia: los que antes eran incrédulos se arrepienten de su pecado en un principio al ser salvos y luego como creyentes se arrepienten de sus pecados de manera continua para mantener el gozo y la bendición de su relación con Dios su Padre

El verdadero arrepentimiento es mucho más que tener sentimientos negativos sobre el propio pecado. El verdadero arrepentimiento implica un cambio de mentalidad, pesar por el pecado, y en última instancia, “volverse del pecado a Dios.”Arrepentimiento significa alejarnos del pecado (tristeza santa por cometerlo) y volvernos a Dios (confesandole a el como Señor).

C. Volviendo a Cristo (fe)

Cuando las personas que fueron mordidas por las serpientes miraban a la serpiente en el palo, ellos estaban ejerciendo fe en lo que Dios había dicho (Numeros 21.4-9; Juan 3.14-15)

1. Dios promete a aquellos que claman al nombre del Señor que seran Salvos - Romanos 10:13

2. La fe es necesaria para la salvacion, ya que por ella se confiesa a Jesus como Señor y que fue resucitado de los muertos- Romanos 10:8–10. 

La fe significa confiar en, aferrarse de, o abrazar a Jesucristo, que es el objeto de nuestra fe. La verdadera fe está marcada por buenas obras (Santiago 2:19).

LOS RESULTADOS DE UNA CONVERSIÓN VERDADERA 

Una verdadera conversión resulta en uno ser liberado de la carga de ser un esclavo al pecado (Juan 8:34) y convertirse en un esclavo de la justicia (Romanos 6:18). 

Esto no quiere decir que los cristianos no pecarán. Los cristianos seguirán pecando; es una lucha entre la carne pecaminosa y la naturaleza nueva del cristiano (Romanos 7:15–25). Sin embargo, el cristiano no deseará pecar y no lo disfrutará. La marca distintiva es la lucha contra el pecado. 

1.- Romanos 8:1–2 - Nos enseña algunas de los distintivos de los nuevos creyentes

    a. No hay ninguna condenacion para quien esta en Jesus. La caracteristica de quienes estan en jesus es que no andan segun la carne

    b. El nuevo creyente o el convertido a sido librado de la ley del pecado y muerte.

2.-  Romanos 6:18 - Nos enseña que quienes han sidro librados del pecado hemos venido a ser siervos de Justicia

3. Romanos 6:22 - El resultado de ser libertados del pecado, de ser siervos de justicia es que en nuestra vida debe haber santificación.

La santificación es el proceso de ser conformado a la imagen de Jesucristo.

EVIDENCIA DE LA SALVACIÓN

Nosotros debemos examinar la validez de nuestra salvación. La verdadera salvación nunca carece de una fe verdadera, un amor verdadero, y una esperanza verdadera. Analice esta sección notando que:

1.- Una fe verdadera siempre será marcada por buenas obras y será probada con tribulaciones.

1.- Hay dos elementos que nos ayudan a determinar si la fe es verdadera o genuina

    a. Santiago 2:18 - Las obras constituyen la única evidencia posible de fe verdadera (2 P. 1:3–11)

    b. 1 Pedro 1:6–7 - El propósito de Dios al permitir las pruebas consiste en confirmar la realidad de la fe de cada creyente, pero el beneficio inmediato de esa prueba de “fuego” es para el creyente más que para Dios. Si un creyente sale aprobado y no deja de confiar en el Señor, puede estar seguro de que su fe es genuina (Gn. 22:1–12; Job 1:20–22)

2. Dios nos a preparado o nos predestino para buenas obras  - Efesios 2:10

3. Los que creen en Dios deben procurar en estar ocupados en buenas obras - Tito 3:8 

2.- Un verdadero amor será manifestado en buenas acciones para con los demás.

1. Hebreos 6:10 - Dios no solo toma en cuenta las buenas obras si no tambien el trabajo de amor.

2. Romanos 5:5 - La fuente de nuestro amor es Dios y que llega a nosotros por medio del espiritu santo.

3. 1 Juan 4:7–8 - El amar es un distintivo de quienes han nacido de Dios.

4. 1 Juan 3:18–19 - El verdadero creyente ama en hecho y en verdad

3.- Una esperanza verdadera siempre perdura hasta el final.

1. Mateo 10:22 - Es deber del creyente perseverar

2. 1 Timoteo 4:10 -  Lo que nos motiva a perseverar es que esperamos en Un Dios vivo que ademas es nuestro mismo salvador

3. La esperanza que el cristiano tiene se caracteriza por:

    a. Gálatas 5:5 - esperar la justicia

    b. 1 Tesalonicenses 5:8 - esperar la salvacion

    c. Tito 3:7 - esperar la vida eterna

Pablo recalca estas tres caracteristicas en sus oraciones por los de Colosa (Colosenses 1:4–5)

APLICACIÓN 

A. La seguridad de la salvación

Romanos 8:29–30 nos debe hacer reflexionar sobre la verdad de que nuestra salvación es una obra soberana de Dios y por lo tanto está asegurada:

  •   Protegida por el poder de Dios—1 Pedro 1:3–5
  •   Dios terminará lo que El comenzó—Filipenses 1:6
  •   Usted puede saber que tiene vida eterna—1 Juan 5:13
  •   Nada lo puede separar de Dios—Romanos 8:38–39

Algunos motivos de por que "nuestra" salvacion no puede ser perdida:

  1.   Dios lo predestinó para ser salvo.
  2.   Dios lo ha llamado y lo ha atraído a Sí mismo.
  3.   Dios lo ha convencido de pecado.
  4.   Dios le ha concedido la fe para creer.
  5.   Dios le ha concedido arrepentimiento.
  6.   Dios lo ha justificado.
  7.   Dios lo ha sellado con el Espíritu Santo.
  8.   Dios lo ha hecho una nueva creación.
  9.   Dios promete glorificarlo.
El punto es: Un verdadero creyente en Cristo no puede perder su salvación, Dios ha obrado en todo y cada uno de los aspectos de la salvacion en forma soberana.

B. Nuestra respuesta

  Parte de nuestra respuesta debe ser como dijo el salmista - Salmo 116:16–17.

Nosotros no podemos entender cómo Dios nos eligió para salvación pero sólo podemos darle gracias a Él por “Su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado.” (Ef 1:6). Nosotros sólo podemos creer y estar por siempre agradecidos de que fuimos llamados “por la gracia de Cristo” (Gal. 1:6) y que “los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables” (Rom. 11:29).
—JOHN MACARTHUR



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