JAVIER JARA B.

Muertos por y en pecados
::: Historia de ciego (Juan 9):::
La realidad de aquel ciego se asemeja mucho a nuestra realidad, el nació ciego, no vio a Jesús cerca de el para llamarlo y pedir su socorro, aun así Dios se acerco lo curo y lo salvó. Antes de eso, el estaba preso, cautivo de su condición.
El pasaje que hoy estudiaremos,  nos mostrara la realidad de los tres poderes (El Mundo, Satanás y La Carne)  que tienen esclavizada a la humanidad y cual es el resultado de dicha esclavitud. Esto nos ayudará a comprender mas profundamente la condición caída en la que nos encontrábamos.

“El milagro más grande no es cuando los ciegos ven o el cojo camina. El milagro mas grande es cuando los muertos son resucitados, no físicamente sino espiritualmente. Cuando los que estábamos muertos en pecado somos resucitados a novedad de vida” - Justin Peters

V.1
CUANDO ESTABAIS MUERTOS [...] Y PECADOS
Lo primero que Pablo detalla es la dura y difícil situación de la humanidad, la mas horrible realidad de la condición caída del hombre. La sentencia es fuerte y sobrecogedora para el hombre: ¡Están Muertos! en delitos y pecados. La condición de muerte debe ser comprendida como el estado de separación entre el hombre pecador y el que da la vida (Dios), condición que se arrastra desde Génesis 3 (Romanos 5.17). Nuestros delitos y pecados (que en si es un refuerzo gramatical de la realidad de pecado ya que a pesar de ser palabras distintas en griego hacen alusión al mismo concepto) eran la condición que establecía la muerte y separación de Dios (Isaías 59.2), eran la razón de la muerte en la que la humanidad está, pero también su realidad constante.
La muerte espiritual debe ser comprendida por tanto como una realidad y no una cosa figurativa, ya que el muerto tiene anuladas todas sus facultades, por tanto solo tiene un mero existir, una vida animal.


V.2
EN LOS CUALES ANDUVISTEIS EN OTRO TIEMPO
La realidad de la vida “pasada” es que nuestro caminar fue de y en delitos y pecados, que nos tenían muertos. Cuando se habla “andar” se hace referencia a una metáfora común en los tiempos Judíos con la que aludían a la conducta o al patrón de comportamiento de sus vidas, de manera especial a la obediencia o desobediencia a la Ley (Levítico 18.3). Por tanto el verbo “anduvisteis” refuerza la idea de que el hombre acciono activamente en su estilo de vida pecaminoso.
SIGUIENDO LA CORRIENTE DE ESTE MUNDO (Primer poder)
Este primer poder es una influencia externa, ajena al individuo pero que tiene un “poder” de seducirlo y llevarlo a vivir conforme a esa seducción, en definitiva estábamos bajo el control del mundo, caminábamos conforme el mundo.
El “mundo” es una expresión frecuente de Pablo y de los Judíos, y al igual que la palabra “epoca”, que denota el tiempo presente de maldad, demostrado por un grupo de gente organizada con principios y valores que se oponen a Dios y que marcan el caminar diario alejado de Dios y de su Palabra.
Este mundo nos tienta, si no, nos seduce y si no, nos distrae. Pone cosas “buenas” que nos distraen de las importantes. Siempre el mundo busca una manera de tal como una corriente de un río, guiarnos por donde las aguas van solo con un destino final.
CONFORME AL PRÍNCIPE DE LA POTESTAD DEL AIRE [...] HIJOS DE DESOBEDIENCIA. (Segundo poder)
Nuestra vida estaba esclavizada a lo que Satanás quería y a pesar de que  este se presenta como un poder externo,  igualmente  tiene una fuerte influencia en nuestras vidas. Satanás es la autoridad sobre la atmósfera moral y espiritual que rodea al mundo. Ese es su ámbito de autoridad, que no es por jerarquía que lo posea, si no que por usurpación. El hombre de manera voluntaria se pone bajo su domino (Romanos 6.16) que usurpo desde Génesis 3.  Su accionar es invisible, pero que trae consecuencias muy visibles, demostrado en las acciones de los seres humanos.
Es quien actúa poderosamente en los hijos de desobediencia, expresión Judía para hablar de los desobedientes, pero que también denota nuestra naturaleza, Satanás potencia a los hijos de desobediencia a actuar lejos de las directrices de Dios, que es su finalidad ultima.


V.3
ENTRE LOS CUALES [...] VIVIMOS EN OTRO TIEMPO
Todos los creyentes han sido hijos de desobediencia, es una realidad universal, no hay creyente que no haya dados pasos en el camino de los delitos y pecados. Y así mismo eramos hijos de ira.
EN LOS DESEOS DE NUESTRA CARNE (Tercer poder)
Nuestra carne es el tercer poder que a diferencia de los anteriores esta en nosotros, no es externo, y lo interesante que se habla de los “deseos” de nuestra carne (Romanos 7.5). Nuestra carne deseaba hacer las cosas del mundo y las de Satanás, y obviamente contraria los designios de Dios. Esta tercera fuerza no nos deja exentos de responsabilidad, estábamos vendidos al servicio del mundo y a Satanás.

En la guerra espiritual, el mas violento y exitoso de entre todos mis enemigos lo soy yo mismo [...] La semilla del pecado ya esta en nosotros; el mundo y el diablo no hacen más que regarla - David Brut

No eramos pecadores por los malos deseos, los malos deseos se presentan por nuestra condición pecadora (Romanos 6.12)
HACIENDO LA VOLUNTAD DE LA CARNE Y DE LOS PENSAMIENTOS
A pesar de que era nuestra carne este tercer poder también influía sobre nosotros, y nos llevaba a actuar sometidos a su voluntad o a sus excesos (Gálatas 5.19-21; Romanos 1.29-32). Eramos guiados por esos mismos pensamientos (los excesos de nuestra mente) (Génesis 6.5-6) de hacer los deseos de la carne que estaban en sintonía con el mundo y Satanás.

...nuestra carnalidad produce en nosotros apetitos carnales y pensamientos carnales... - David Burt

Debemos notar que eramos esclavos de esta carnalidad, haciendo su voluntad
Y ÉRAMOS POR NATURALEZA HIJOS DE IRA (Resultado)
Estos tres poderes actuando en nosotros nos llevaban al triste resultado que por “naturaleza” o “desde nuestro origen”  (Salmo 51.5) eramos dignos de la ira de Dios (Romanos 1.18, 6.23). La ira de Dios de mantiene presente mientras se mantenga presente los delitos y pecados en el ser humano (Hebreos 10.31).
LO MISMO QUE LOS DEMÁS
Esta realidad de pecado y de resultado no era ajena ni diferente para los que ahora son creyente. Todos iban por el mismo camino, la dirección y sentencia era la misma: Condenación Eterna o Muerte (Romanos 1.18-3.20)

El análisis es devastador, es la mas terrible condición que cualquiera pudiese tener.  Pablo en esta sección comienza a hacer un contraste, de la gracia y obra salvadora de Dios por medio de Jesucristo (Efesios 1.3-14), con nuestra pecaminosidad y muerte espiritual, esto realza la gracia, misericordia y poder de Dios al salvarnos. Es cuando comprendemos lo grave de la situación en la que estábamos, nuestra absoluta incapacidad para crear un remedio eficaz es que comprendemos la inmensa salvación que Dios nos dio. Este cuadro debe estar en la entrada de nuestra casa, recordándonos siempre cual era nuestra naturaleza , ya que es la única manera de recordar siempre lo vil de nuestra condición y lo necesitado que eramos de ser salvos.

“Dios simplemente no lanza un salvavidas a una persona que se ahoga. El vá a lo profundo del mar y saca un cadáver del fondo del mar, lo lleva a la orilla, respira en el aliento de vida y lo hace vivir” - R.C. Sproul



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